Basilosaurio, la insólita ballena asesina

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Hoy en día, la especie normalmente apodada como “ballena asesina” es la orca (Orcinus orca) , temida por la práctica totalidad de las criaturas marinas, ya que ocupa la cúspide de la pirámide trófica, e incluso los grandes cachalotes y los tiburones blancos evitan cruzarse en los caminos de las mismas. Es meritorio por parte de la orca ser capaz incluso de dar caza a la ballena azul, el mayor animal del mundo.

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Sin embargo, incluso la orca hubiera sido un pez de acuario en comparación con la especie que dominaba los mares templados durante el Eoceno tardío, hace unos 45 millones de años. Algunas informaciones pueden prestarse a error. De la misma manera que la orca no debe ser llamada ballena asesina (ya que se trata de un miembro de la familia de los delfines), el Basilosaurio, criatura que nos compete hoy tiene un nombre científico que no se ajusta a la realidad. Significa “lagarto rey”, aunque se trata de un mamífero. En concreto es el primer cetáceo de gran tamaño que aparece en el registro fósil. Profundicemos en la naturaleza de esta ballena primitiva.

Basilosaurus
A simple vista se observan diferencias con respecto a los cetáceos actuales. Tenía un cuerpo de hasta 18 metros (longitud que alcanzan ballenas actuales como el cachalote). Sin embargo, es mucho más estilizada, ya que no posee grasa. Aún conserva dos pequeñas patas traseras, que en las ballenas actuales han desaparecido completamente. El Basilosaurio pudo haberlas empleado para facilitar el apareamiento.

Otra de las diferencias es aún más patente. Su boca estaba armada de numerosos dientes enormes. De ahí se deduce que sus hábitos alimenticios no eran demasiado similares a los de las gigantescas y amables ballenas filtradoras de plancton y krill que surcan nuestros océanos a día de hoy. Efectivamente fue la equivalencia de la orca en su tiempo, alimentándose de sirenios, tortugas y otros cetáceos más pequeños.

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Su cerebro era bastante más pequeño que el de las ballenas actuales, por lo que lo más probable es que no hubiera gozado de una gran inteligencia. La colocación de los huesos del oído indican sin embargo que si podría haber tenido un sentido de la ecolocación similar al de los cetáceos actuales. Su sentido del oído estaba pues muy desarrollado, al igual que su vista. De ellos dependía que encontrase presas suficientes.

Los espiráculos de las ballenas actuales se deben al progresivo atraso de las fosas nasales. En el caso del Basilosaurio aún no se había producido el atraso de los orificios nasales, por lo que debía asomar la cabeza completamente sobre el agua para respirar.

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La estructura de su cuerpo indica que no habría sido tan eficiente en el buceo como las ballenas actuales. Probablemente se hubiera limitado a las aguas costeras y poco profundas. Incluso pudieron haberse inmiscuido en los manglares profundos en busca de alimento en tiempos de escasez.

basilosaurio craneo
El cráneo muestra unos dientes anteriores similares a los que pueden encontrarse en delfines, orcas o cachalotes (aunque mucho más grandes). Los dientes posteriores sin embargo, son diferentes a los de cualquier cetáceo actual. Muestran una base muy amplia y unos bordes serrados, señal inequívoca de necesitar triturar los cuerpos de grandes presas.
basilosauriovsdorudon
Basilosaurio atacando un grupo de ballenas primitivas del género Dorudon, una de las presas habituales de la especie mayor. En época de cría, el Basilosaurio se mantendría durante días o semanas enteras cerca de los bancos de Dorudones para alimentarse de los ejemplares más jóvenes, mucho más fáciles de cazar.

¿Por qué desapareció en Basilosaurio? Poco antes del inicio del Oligoceno se produjo una gran cambio climático conocido como Grand Coupure. Dicho cambio ambiental supuso un descenso brusco de la temperatura. Algunas especies de ballenas de la época sobrevivieron (debido a la grasa corporal). Sin embargo, el Basilosaurio y su especie no estuvo entre ellas.

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Juan José Alférez Cara
Biólogo. Le fascina la naturaleza y esa fuerza moduladora que durante millones de años ha dado lugar a todas las formas de vida que hoy habitan La Tierra, llamada Evolución, y que también ha servido de lienzo para las leyendas de todos esos escritores desde la Antigua Grecia hasta el Siglo XXI. Contacto:juanjoalferez1@gmail.com

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