Hotel Cecil, el hotel del terror

Este hotel ha sido morada de los más sanguinarios individuos, de sucesos paranormales y muertes inexplicables...

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En Los Ángeles (USA) hay un hotel, llamado Hotel Cecil, el cual posee una terrible reputación, es un hotel que se encuentra en una mala zona de la ciudad, en el 640 de S. Main Street, construido en los años veinte con casi seiscientas habitaciones.

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Los huéspedes de este hotel han relatado innumerables historias de fenómenos paranormales ocurridos en algunas habitaciones, han relatado apariciones de figuras, sombras deambulando por las habitaciones, manchas inexplicables en las paredes que parecen ser de sangre debido a su color rojo oscuro, bajadas bruscas de temperaturas, malos olores, arañazos en las puertas y armarios, clientes que mientras duermen notan como si alguien o algo les rodeara el cuello estrangulándolos, huéspedes que notan presencias flotando encima de sus camas, pesadillas terroríficas en medio de la noche. Existen algunas fotografías donde se ven algunos entes o fantasmas en dichas habitaciones.

El Hotel del Terror

El Hotel Cecil tiene un historial de acontecimientos de desgraciados incidentes ocurridos a clientes, como suicidios, homicidios, así como fue el lugar donde moraban los más sanguinarios individuos, los cuales llegaron a cometer atroces asesinatos, asesinos en serie, los cuales fueron conocidos para siempre. Quizás estos asesinos se vieran influenciados por alguna entidad negativa del hotel, o por algún ser diabólico.

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El primer caso a destacar que se conoce, es el de Helen Gurnee, huésped del hotel de unos cincuenta años, la cual saltó al vacío sin motivos aparentes y sin dejar pistas destacables desde el piso séptimo en el año 1954, un 22 de Octubre. Curiosamente, esta huésped se había registrado en el hotel una semana antes con otro nombre, el de Margaret Brown.

Pasillo-oscuro

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Unos años más tarde, en el año 1962 tuvieron lugar dos suicidios más. El 11 de Febrero, una tal Julia Moore se lanzó por la ventana de su habitación desde un octavo piso y aterrizó en la marquesina del segundo piso muriendo en el acto. Más adelante, en el mismo año, el 12 de Octubre, Pauline Otton, tras una discusión con su marido en una habitación del noveno piso decidió saltar por la ventana, con tan mala suerte que cayó sobre un peatón al cual aplastó, ambos murieron en el acto.

Dos años más tarde en 1964, el 4 de Junio, una telefonista jubilada fue encontrada en un cuarto de fusibles del hotel. Esta era conocida por dar de comer a las palomas de un parque que se encontraba próximo al hotel. Un trabajador del hotel encontró su cadáver; había sido violada y estrangulada, pero no se llegó a saber más del caso.

Vemos que en todos estos casos registrados de suicidio y de asesinatos las víctimas han sido mayoritariamente mujeres, ¿por qué? ¿quién provocó que estas mujeres se suicidaran? ¿fue todo una casualidad? ¿se puso de moda este establecimiento para pegar el salto en la época? ¿había algo que las poseía y las forzaba a pegar el salto?

Asesinos del hotel Cecil

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Richard Ramírez

Aquí no terminan las historias de muertes de este hotel, en él se alojaron por temporadas algunos clientes dignos de destacar, huéspedes los cuales fueron conocidos por sus fechorías y asesinatos. El primero de ellos es Richard Ramírez, uno de los asesinos en serie más sanguinarios que han existido. Richard estuvo alojado unos cuatro meses en el año 1985 y seguramente durante este tiempo fue el autor de más de un asesinato. Este asesino tenía en su historial 14 asesinatos, 5 intentos de homicidios, 9 violaciones (tres de ellas a menores), secuestros también a menores, sodomía, allanamiento de morada, robos con violencia. Este “señor” mataba con distinto modus operandi, o podía ser muy meticuloso o por el contrario violento y visceral y alardeaba de estar poseído por Satán, llegando a dibujar simbologías demoníacas en los lugares de sus crímenes. Este asesino se saciaba con sus víctimas, las hacía sufrir torturándolas y haciéndoles vejaciones inimaginables.

El siguiente huésped de este hotel a mencionar fue el “asesino de Viena” Jack Unterweger, el cual asesinó 12 prostitutas en Europa, en Viena y Praga principalmente, de las cuales tres fueron durante su estancia de unas cinco semanas en el hotel Cecil en el año 1991. Las mataba violentamente y las estrangulaba con la ropa íntima de las víctimas (con sus sostenes). Abusaba de ellas, las violaba y después las ahorcaba con los sujetadores. La mayoría eran prostitutas, como lo fue su madre. Este asesino en serie operó en Europa en los años setenta hasta que lo condenaron a cadena perpetua por su primer asesinato conocido, pero tras 15 años en prisión salió supuestamente rehabilitado, e incluso estudió y escribió un libro que fue best seller por el cual ganó algún que otro premio literario. Más adelante, después de hacer sus tours por las televisiones en Europa, y por la buena fama de rehabilitado que obtuvo, fue contratado por una revista norteamericana de Los Ángeles. Durante este tiempo de reportero “rehabilitado” fue cuando cometió sus últimos tres asesinatos de prostitutas cuando se encontraba hospedado en el hotel Cecil. ¿Tuvo el hotel alguna influencia negativa sobre estos individuos?

El caso de Elisa Lim

Pero sin duda alguna, el caso más sobrecogedor y más actual fue el que ocurrió el 21 de febrero de 2013. El caso de Elisa Lim, turista canadiense de origen chino, de 21 años, que vino desde Vancouver (Canadá) a pasar unos días en Los Ángeles, alojándose en el hotel Cecil. Finalmente fue encontrada por un trabajador de mantenimiento del hotel (de nuevo un trabajador del hotel, figura común y que siempre ha estado involucrado pasivamente en el encuentro de cuerpos en el hotel, lo cual también es normal) en un depósito de agua de abastecimiento del hotel, en la azotea. El tanque estaba cerrado por fuera y con llave. Alguien tuvo que llevarla al tanque ya que, la puerta pesaba bastante y para acceder había que utilizar una llave que solo un par de empleados tenían. Esta puerta tenía un sistema de seguridad, una alarma que avisaría al personal del hotel, pero nunca llegó a sonar. La descubrieron porque los clientes del hotel se habían quejado del horrible sabor y del mal olor que tenía el agua que salía de los grifos y duchas de las habitaciones.

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Tanque de agua donde fue hallado el cadáver de Elisa Lam

Lo increíble de esta última historia es que existe una grabación de unos cuatro minutos donde aparece Elisa en el ascensor, la última vez que se le ve, en la cual aparece gesticulando de una manera extraña, como poseída.

En el vídeo se ve como Elisa entra y selecciona un piso, pero el ascensor no le obedece, entonces parece que hay alguien o algo haciendo algún ruido, algún sonido le llama la atención y se asoma. Dubitativa se esconde, se coloca en la esquina del ascensor aparentando una sensación de terror. El ascensor mientras tanto no se mueve pese a que le vuelve a dar una segunda vez a varios botones desesperadamente. Sale de nuevo del ascensor y se queda próxima a la puerta, y entonces es cuando empieza a gesticular extrañamente, levanta los brazos y abre los dedos de las manos, con las manos abiertas, los mueve como si estuviera hablando con alguien, o balbuceando, casi suplicando. Cruza los brazos, flexiona las rodillas. Se da media vuelta y se marcha. Al rato el ascensor comienza a funcionar, incluso cambia de piso aparentemente solo.

La autopsia demostró que no había tomado drogas, ni estaba bajo tratamiento farmacológico, ni había restos de alcohol en sangre. No había tenido problemas de salud, ni era sonámbula, y la muerte fue provocada por ahogamiento, pero no se detectó ningún tipo de violencia, no había golpes, ni heridas, ni ataduras. De alguna manera fue introducida en el depósito de agua. ¿Fue alguien del hotel, algún trabajador quien la ahogó?, ¿Estaba poseída por alguien, por algún ente oscuro o diabólico? ¿Por qué lleva décadas el hotel Cecil provocando suicidios, asesinatos, muertes, fenómenos paranormales? ¿Existe alguna fuerza maligna que posea negativamente a sus huéspedes? ¿Son las ánimas de esas personas que murieron trágicamente las que provocan estos acontecimientos, estas presencias en las habitaciones? Nunca lo sabremos, ni tampoco lo querríamos experimentar en nuestras propias carnes, pero lo que esperamos es que no se vuelvan a dar acontecimientos tan tremendos como el de Elisa en el hotel Cecil, asesinato que sigue siendo un misterio.

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JASS
Ingeniero de sistemas navales, seguidor del misterio, del fenómeno OVNI y de lo paranormal. Skywatcher, astronauta de salón, y sobre todo cadista. Le gusta escribir sobre historias de barcos. Colaborador en Informe Enigma. Contacto: joseasanchezs72@gmail.com

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