Caso Cougar: El día en que España le robó el honor a sus héroes

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16  de Agosto de 2005, dos helicópteros del Batallón Español destacado en Herat, Afghanistán, sobrevuelan territorio afghano sin imaginar que sería su último vuelo para ambos. El CNI advirtió de la presencia de cohetes tierra-aire en la zona. El Gobierno socialista de España, presidido por Rodríguez Zapatero, ocultó la verdad de los hechos. Esta es la historia de los soldados españoles a los que se les arrebató el honor y el valor ganados en el campo de batalla….

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Bienvenidos de nuevo a bordo de nuestra sección de Misterios Aéreos, amigos de Informe Insólito. Como en otras ocasiones anteriores, muy desgraciadamente, los altos mandos militares, Ministro de Defensa y el propio Gobierno de nuestro país han convertido un trágico suceso en un asunto turbio, lleno de sombras y preguntas sin respuesta, plagado de incógnitas donde poco a poco salen a la luz pruebas que demuestran que otra vez se repite el mismo episodio. Soldados españoles en acción de guerra en un escenario bélico, muertos probablemente por una acción provocada por el enemigo, a los que se les niega un mérito y un reconocimiento póstumo por haber sido soldados caídos en combate. El 16 de Agosto de este año 2017 hará 12 años de este trágico suceso que marcó muy tristemente a muchas familias de militares españoles, familias que perdieron a hijos, padres y maridos sin que nadie se atreva a contarles la verdad.

Soldados españoles muertos en acción de guerra en un escenario bélico, muertos probablemente por una acción provocada por el enemigo, a los que se les niega un mérito y un reconocimiento póstumo por haber sido soldados caídos en combate. Funerales en España.

Nos remontamos al 16 de Agosto de 2005 y nos situamos en Aghanistán, en la región de Herat. Los helicópteros militares españoles del tipo Cougar, pertenecientes al Batallón Español del contingente desplazado por nuestro país tenían la base en esa región. 2 helicópteros Cougar despegaron esa mañana a las 11:00 LT (Local Time, Hora Local), según el informe oficial, para realizar un supuesto táctico que tenía como misión conseguir la capacidad plena operativa del batallón español de cara a las elecciones que iban a celebrarse en Aghanistán. Debían de resolver una incidencia surgida en la zona cercana a Herat, área donde tenía influencia el batallón español pero, a las 11:07 LT y sobrevolando el terreno a 21 Km de distancia de Herat, un Cougar por delante y el otro situado detrás sufren ambos lo que nadie nunca podría imaginar. Un “accidente” con 6 segundos de diferencia. Los dos se habían estrellado. Una casualidad que rompe por completo cualquier estadística dentro de los accidentes de helicóptero.

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El primer helicóptero Cougar sobrevolaba, bastante bajo y delante del otro aparato español, unas elevaciones de terreno y en cuanto las superó, el segundo Cougar perdió por unos instantes de vista al primer helicóptero que volaba delante. Cuando este segundo aparato superó esas elevaciones en vuelo, pudo divisar una columna de humo y como el primer Cougar se había estrellado, falleciendo los 17 soldados que iban a bordo. 6 segundos después y a 50 metros del impacto del primer Cougar, el segundo Cougar que venía detrás sufre una colisión contra el terreno y el helicóptero logra tomar de emergencia en una zona rocosa, perdiendo muchos elementos de su fuselaje, como sus aspas y otras partes. Según el informe oficial, el primer helicóptero se había estrellado impactando con la cola en el terreno y posteriormente con su tren de aterrizaje y panza del aparato, lo que habría provocado que los pilotos perdiesen por completo el control de vuelo.

El padre del Comandante Guitard sostiene que el Defensa ha destruido pruebas que confirmarían que el caso Cougar no es un simple accidente aéreo a causa de un error humano. Y culpa directamente a Jose Bono, Ministro de Defensa por aquel entonces.

Lo que se le pasó por la cabeza al Comandante del segundo Cougar fue que al primer Cougar que volaba por delante de ellos lo habían derribado fuerzas hostiles. Y por ello realizó 6 segundos después del accidente del primer Cougar una maniobra de frenado en vuelo seguida de una acción de evasión. Esta maniobra hizo perder sustentación al Cougar y se fue contra el suelo en un aterrizaje de emergencia en un terreno muy abrupto no apto para posar un helicóptero con seguridad. Había, como consecuencia, soldados heridos a bordo, a los que había que sumarle los 17 fallecidos del primer Cougar siniestrado.

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El Comandante y Capitán del primer Cougar que se estrelló, donde fallecieron todos a bordo se llamaba David Guitard. Su padre, Eduardo Guitard, no ha cesado nunca en la lucha por desvelar la verdad de lo sucedido en la muerte de su hijo, declarando a la opinión pública que el sumario del caso es una auténtica vergüenza. No es lo mismo fallecer en misión humanitaria que fallecer en acto de combate defendiendo la democracia de un país, dando tu vida por ello. El padre del Comandante Guitard recurrió el caso Cougar antes la Justicia Militar y, de esta manera, logró que el caso no se archivara ni cerrara. Y sobre todo logró lo más importante, que no se cerrara un caso donde el propio Juez no tenía, ni siquiera, toda la información del caso como para juzgar con total imparcialidad los hechos ocurridos en Herat. Así, de esta manera, el Juzgado Togado Militar Territorial nº 11 de Madrid mantuvo el caso y abrió nuevas investigaciones. A su vez, el CNI (Centro Nacional de Inteligencia de España) y las Fuerzas Aeromóviles del Ejército, desclasificaron nuevos documentos que aportaron nuevas pruebas al caso. El Gobierno Socialista de Zapatero intentó ocultar los hechos, manteniendo que todo era un desgraciado accidente e incluso el propio Zapatero, a los dos días del suceso, llamó por teléfono a Eduardo Guitard para decirle que la muerte de su hijo fue un simple y desgraciado accidente aéreo.

Una de las primeras contradicciones que se encuentran en los documentos que aportan nuevas pruebas es la declaración del Sargento Primero que aparece en el sumario como Secretario del Atestado. Este militar sostuvo ante el Juez que jamás realizó esas funciones en el lugar y que solo hacía labores de escolta para un militar de rango superior y para el Ministro de Defensa de España, José Bono. Primera mentira. Además, a Eduardo Guitard, se le ha negado desde Defensa el contacto con todos los militares que iban a bordo en el segundo Cougar siniestrado. El padre del Comandante Guitard sostiene que el Defensa ha destruido pruebas que confirmarían que el caso Cougar no es un simple accidente aéreo a causa de un error humano. Y culpa directamente a Jose Bono, Ministro de Defensa por aquel entonces. El Juzgado Togado Militar Territorial nº 11 de Madrid resumió en un último informe pericial, con fecha 08-03-2010, lo siguiente: “El accidente se produjo por la concurrencia de una serie de factores relacionados con la situación en la zona de operaciones, el procedimiento de vuelo, la misión en ejecución, factores humanos, las condiciones meteorológicas o cualquier hecho imprevisto sin que, por ello, se pueda atribuir el siniestro de forma directa a mala praxis o negligencia por parte de la tripulación de la aeronave”. Este informe exime de toda culpabilidad y responsabilidad del accidente a los pilotos fallecidos del Cougar.

El Comandante y Capitán del primer Cougar que se estrelló, donde fallecieron todos a bordo se llamaba David Guitard (derecha). Su padre, Eduardo Guitard, no ha cesado nunca en la lucha por desvelar la verdad de lo sucedido en la muerte de su hijo, declarando a la opinión pública que el sumario del caso es una auténtica vergüenza.

Y precisamente fue el Ministro de Defensa del PSOE, José Bono, el político de más alto nivel encargado de nuestras FFAA por aquel entonces, el que nunca llegó a contar la verdad de lo sucedido con los restos del primer Cougar accidentado (más bien, derribado). El Ministro hizo siempre caso omiso de las misivas y correspondencia que recibía de las familias de los soldados fallecidos preguntándole directamente por la destrucción de pruebas y de los restos del helicóptero; Ministro al que se le llenó la boca culpando de todas estas cosas precisamente al Gobierno del PP muchos antes en el caso del YAK-42. El Gobierno de Zapatero abandonó prácticamente a las familias de los militares fallecidos que hacían preguntas tan incómodas. Además, tanto el Presidente Zapatero como el Ministro de Defensa José Bono, se negaron a recibir a las familias en persona. Los familiares preguntaron al Gobierno del PSOE la razón por la que se destruyeron 359 casquillos de bala (destruidos en Afghanistán supuestamente por peligrosos) de los 568 casquillos que aparecieron en el lugar de la caída del primer Cougar. Existe, incluso, un documento elaborado por un militar español que se llama “Destrucción Munición Accidente Helicópteros” donde se puede leer que los casquillos se destruyeron por supuesta peligrosidad pero no aclara por qué motivo eran peligrosos y no aclara si los casquillos estaban percutidos o disparados o estaban sin usar. También querían saber por qué razón los restos del primer Cougar habían viajado mezclados a España en medio de piezas del segundo Cougar accidentado, cosa que dificultaría muchísimo cualquier investigación a la hora de investigar por separado los hechos y los restos de ambos helicópteros. Sin duda alguna, la destrucción de pruebas es más que un hecho y a la vista está que no tiene sentido que parte de los casquillos se destruyan por peligrosos y parte viajen a España. ¿No eran todos del mismo accidente y mismo helicóptero? ¿No eran todos peligrosos entonces?

Efectivamente, en el suceso se pudo comprobar, aún intentado destruir pruebas el Gobierno de Zapatero, que hubo balas disparadas. Las familias también se preguntan por qué no se inspeccionó la numeración inscrita en los casquillos y balas, ya que todas tienen un código (digamos que un número de serie) para su control ya que surgen dudas, tras el accidente, de que incluso ciertas balas pertenezcan al segundo Cougar. La Guardia Civil investigó la munición que llegó a España y la pudo identificar correctamente pero no se pudo identificar tan bien la munición recogida en un acta en Herat, en el lugar del accidente. Las conclusiones de la Guardia Civil, según las familias de los fallecidos, es que realmente había casquillos disparados y percutidos (usados), lo cual demostraba que durante el supuesto accidente hubo un tiroteo.

Los restos del primer Cougar habían viajado mezclados a España en medio de piezas del segundo Cougar accidentado, cosa que dificultaría muchísimo cualquier investigación a la hora de investigar por separado los hechos y los restos de ambos helicópteros.

En cuanto al informe del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil y hablando de los restos del primer Cougar, podemos leer en uno de los capítulos titulado “Metodología de Trabajo” lo siguiente: “Se han buscado indicios en cada uno de los restos presentes en el lugar de estudio, sin que pueda determinarse que estén todas las partes del helicóptero siniestrado. Junto con los restos del primer helicóptero caído, aparecen partes de las palas del motor principal y del estabilizador de cola del segundo helicóptero accidentado, sin que pueda descartarse la presencia de algún resto de este último, mezcladas con las del primero”. Por lo tanto, no se puede garantizar que estén todas las partes del primer Cougar. La investigación no hizo más que dificultarse por las decisiones que tomaba constantemente el Ministerio de Defensa con José Bono a la cabeza. Surge también la pregunta de si las partes del segundo Cougar viajaron todas a España o no y si no lo hicieron… ¿Dónde están? ¿Cuáles faltan? El Ministerio de Defensa enseguida se apresuró a realizar un informe donde se descartaba la hipótesis de un presunto incidente como un tiroteo o un ataque a los helicópteros, o agresión por parte de fuerzas hostiles en el lugar que disparasen contra los Cougar. Hay que recordar que, tras el ataque, el derribo fue reivindicado por un líder talibán de la zona, el Mullah Dadullah (lugarteniente del Mullah Omar), reivindicación recogida por medios de comunicación británicos. Y además existen informes del CNI que alertaban de la presencia de, al menos, 20 puestos de ataque del tipo cohetes tierra-aire, de origen iraquí o ruso, en manos talibanes en aquella zona. Tenían alcance hasta 1.500 metros de altura.

Lo que se le pasó por la cabeza al Comandante del segundo Cougar fue que al primer Cougar que volaba por delante de ellos lo habían derribado fuerzas hostiles. Y por ello realizó 6 segundos después del accidente del primer Cougar una maniobra de frenado en vuelo seguida de una acción de evasión. Esta maniobra hizo perder sustentación al Cougar y se fue contra el suelo en un aterrizaje de emergencia en un terreno muy abrupto no apto para posar un helicóptero con seguridad.

Y si seguimos hablando de los restos de los Cougar, existen varias fotografías que han conseguido ver la luz donde se observan una serie de agujeros en el fuselaje del primer Cougar que bien podrían ser impactos de bala por parte de fuerzas hostiles talibanes. José Bono, Ministro de Defensa, siempre quiso ocultar esta serie de fotografías pero afortunadamente no lo consiguió. Las fotos fueron realizadas por la Guardia Civil, que observó una serie de impactos en los restos del fuselaje del primer Cougar que llegaron a España. El Ministro de Defensa, a su vez, se negó rotundamente a que esas pruebas se investigaran. ¿Por qué? Es tan fácil como afirmar que no querían que se supiese toda la verdad de lo ocurrido en Herat.

Existen varias fotografías que han conseguido ver la luz donde se observan una serie de agujeros en el fuselaje del primer Cougar que bien podrían ser impactos de bala por parte de fuerzas hostiles talibanes.

Otra de las pruebas que tenemos para saber que Defensa, Zapatero y José Bono intentaron obstruir el proceso de investigación y la causa del Caso Cougar es que el Ministerio de Defensa manipuló las fechas para destruir los restos del primer Cougar accidentado (derribado). Así pues, el Ministerio de Defensa bajo mandato socialista, seguía destruyendo pruebas para continuar ocultando los hechos. Se trata de la manipulación de las fechas de ciertos documentos oficiales que eran necesarios para ordenar la destrucción de un sistema de tiro con carro o granada del tipo C-90-R que había sido recuperado en el lugar del accidente. Las fechas fueron corregidas a mano. Curiosamente se autoriza la destrucción de estas pruebas por parte del auditor instructor del atestado del accidente, el 18 de Agosto de 2005, antes de que se solicite el 22 de Agosto de 2015. Curioso. Alguien posteriormente lo corrige a mano para que todo cuadre cronológicamente en la investigación de documentación en la causa. Así jamás se podrá saber si el sistema de tiro del helicóptero fue usado por los soldados para defenderse de algún ataque. Sin duda alguna, en España y hasta fecha de hoy, lo que hizo el Gobierno de Zapatero destruyendo pruebas de este suceso es considerado un hecho 100% delictivo.

Si analizamos los aspectos forenses de la muerte de los 17 militares en el Caso Cougar, los informes dicen que los cuerpos de los soldados se precipitaron contra el suelo. Este hecho indicaría que el helicóptero se partió en pleno vuelo en, al menos, dos secciones, casi total seguridad a causa de un ataque e impacto de algún tipo de misil. Con lo cual, no se estrelló de una pieza contra el terreno; con lo cual la versión oficial MIENTE. Los soldados españoles murieron por culpa de ser “víctimas de precipitación con calcinación posterior”, según los médicos forenses. Según los expertos, el helicóptero se partió en dos mitades a la altura de la línea posterior a las puertas laterales. Acto seguido, 4 cadáveres se precipitan a tierra con parte del fuselaje y cola del Cougar sin calcinarse; otro cuerpo cae libremente mutilándose por la caída y roce contra el sueño a una velocidad de unos 220 Km/h. Y el tercer grupo de cuerpos, los 12 restantes, caen a tierra con el grueso del fuselaje y depósitos de combustible del Cougar, inflamándose en el impacto con el suelo y calcinando los cuerpos de los soldados.

Los informes dicen que los cuerpos de los soldados se precipitaron contra el suelo. Este hecho indicaría que el helicóptero se partió en pleno vuelo en, al menos, dos secciones, casi total seguridad a causa de un ataque e impacto de algún tipo de misil.

Las familias de los militares fallecidos, con Eduardo Guitard a la cabeza, lucharon hasta poder ver los archivos oficiales de la causa del Caso Cougar. Se les trató de forma tan denigrante que, cuando pidieron copias del archivo, les obligaron hasta a poner los folios a los propios familiares si querían llevarse copia de los documentos. Deleznable, mezquino, asqueroso o ruin son solo unos pocos términos que se me ocurren para calificar estos hechos por parte del Gobierno Socialista Español de Zapatero, líder del PSOE por aquel entonces, líder del partido (supuestamente) del pueblo y para el pueblo. A las víctimas se las dejó desprotegidas, indefensas y totalmente desamparadas pero, lo peor es que, se traicionó a los militares, a su honor, a su reputación y a sus familias. José Bono, Ministro de Defensa, fue el encargado de la maniobra de destrucción de pruebas y de obstrucción a la justicia, intentando entorpecer constantemente la investigación para negar que al primer Cougar lo hubieran derribado en acto de guerra mientras realizaba una misión de paz en el extranjero. El resultado fue la muerte de 17 militares valientes y fieles a España. José Bono fue obligado a declarar tras reabrirse la causa pero se negó a hacerlo en persona y lo hizo por escrito, al contrario del caso YAK-42, donde el PSOE exigió la comparecencia del Ministro de Defensa, Federico Trillo, en persona, como así fue.

Durante la causa del YAK-42, Bono dijo textualmente: “Los muertos pueden ser honrados y la mejor forma de honrar a los muertos es con la verdad y atendiendo con cercanía, delicadeza y afecto a las familias de los fallecidos”. Durante el Caso Cougar, el Ministro de Defensa José Bono hizo exactamente todo lo contrario. Ordenó a todos los militares no hablar más sobre el Caso Cougar e impuso la ley del silencio sobre este caso, algo que algún Capitán Militar Español llegó incluso a denunciar. En concreto, todos los soldados del segundo Cougar fueron amenazados por altas esferas del Gobierno Socialista y Ministerio de Defensa con que, si hablaban, sufrirían severas penas y sanciones en el ámbito militar. Así pues aplicó, por ejemplo, la Ley de Régimen Disciplinario del Ejército al Brigada Jorge Bravo, sancionado con un mes y un día de arresto por decir públicamente que no podían hablar del caso Cougar por orden de Defensa.

El segundo Cougar que venía detrás sufre una colisión contra el terreno y el helicóptero logra tomar de emergencia en una zona rocosa, perdiendo muchos elementos de su fuselaje, como sus aspas y otras partes.

En Informe Insólito y en esta sección de Misterios Aéreos, queremos homenajear a los 17 militares españoles fallecidos hace 12 años ya, y honrar como se merecen a estos valientes que dieron su vida por España y por la Paz en un país en guerra, defendiendo la democracia en un país donde se iban a celebrar unas elecciones tras un periodo de guerra. Que descansen en Paz nuestros soldados y que nadie vuelva a robarle el honor a unos militares caídos en acción de combate defendiendo nuestra bandera. Hasta el próximo vuelo del misterio, amigos….

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Iván Castro Palacios
Piloto comercial, investigador de misterios aeronáuticos. Colaborador de Espacio en Blanco en RNE, de RTV Onda Azul de Málaga, de PTV Málaga Televisión, de La Noche de Andrómeda en LNDA Radio, de Otros Mundos con Javier Belmar y de Ya Te Vale FM. Contacto: ivancpmisterio@yahoo.es

4 Comentarios

  1. ¿Por qué motivo el gobierno actuó como cuentas? Imagino… Los soldados ¿cobran igual si están en misión de guerra que en misión de paz? Y los familiares de los fallecidos, ¿tendrían los mismos derechos si sus soldados hubieran muerto derribados por disparos enemigos que por accidente o mala actuación de los pilotos?
    Me gustaría que nos contaras, con los datos actualizados, el “accidente” del Yacovlev que has citado. Oí a un, supongo, militar retirado, que gritaba como un loco (en un vagón de tren lleno, y mucha gente se cambió de departamento, por miedo). Decía que los soldados se jugaban la vida por la patria, pero no para enriquecer con chanchullos económicos a unos políticos “*”
    * substituye a dos términos militares que empiezan por las letras H y P.
    El motivo por el cual perdió los nervios, imagino que justificado, fue que se enteró de que algún “cachondo” dijo que, igual que otros países tenían la Tumba del Soldado Desconocido, en España podríamos tener la Tumba del Sodado Mal Identificado. Quien sabe si era el padre de alguna de las víctimas. La verdad, oírlo me conmovió, y no me atrae en absoluto lo militar, pero mucho menos los negocios mafiosos.

    • Estimado Josep, lamentablemente el Gobierno hizo lo que hizo porque después de poner toda la carne en el asador para atacar al Gobierno del PP durante la tragedia del YAK-42, no podían permitir que les pasara algo similar, pero esta vez a los socialistas del PSOE. Y claro, pasó…pasó que quisieron mantener que el helicóptero se había accidentado fortuitamente pero no fue así, sino que cayeron en acción de combate a causa de un ataque. Y las indemnizaciones a las familias no son las mismas en caso de caer en combate que cayendo en misión de paz. Además, Zapatero mantuvo que nuestras tropas estaban en Misión de Paz y no en zona de guerra. Otra mentira más, sabiendo que los soldados españoles estaban en plena guerra. Muchas gracias por leerme. Tocaremos en el futuro el tema del accidente del YAK-42…

  2. Que no se investigó bien y que se trató de tapar todo corriendo, estoy de acuerdo, pero en alguno de los detalles no.
    Conozco un poco el caso y he oído muchas cosas y versiones, pero ninguna trata el tema del derribo.

    Quiero dejar matizados algunos datos.
    La munición usada en el helicóptero es algo normal, en ese tipo de vuelo se llevaban equipadas a bordo dos ametralladoras, por lo que con toda seguridad los casquillos sean de dichas máquinas y la munición no consumida también. Creo que no se ha parado a pensar que en caso de disparo con misil, es estúpido el uso de cualquier arma contra él. Más estúpido sería que los soldados helitransportados cogieran sus fusiles y se asomaran a las puertas para disparar.

    Un lanzagranadas C90 nunca se usaría desde un Helicóptero, además, vuelvo al párrafo anterior, sería estúpido que un soldado se asomara a dispararlo. Hay que recordar que los.soldados helitransportados van con su equipo a mano o encima y fusil descargado en la mano, además de que no están conectados al hilo caliente.

    En cuanto a la destrucción de la munición antes de la fecha, y modificada a mano, no me extraña nada. Cualquiera que conozca desde dentro a Defensa, conoce el “porcojones” y sabrá que sigue existiendo ese modus operandi de otros tiempos, incluso con temas legales de por medio.

    Ya en la parte final cuando habla de que el helicóptero partió por la mitad. Según los informes, al descrestar una duna a muy poca altura, el helicóptero perdió sustentación y comenzó a hundirse, motivo por el cual tocó con la cola en la arena, algo lógico y físicamente probable debido a que es la parte que queda más cerca del suelo en una ladera descendente hacia delante, además que cualquier movimiento de cíclico para tratar de levantar el.morro del Helicóptero complicaba más aun esa situación. Con el toque de la cola contra el suelo siendo a gran velocidad y con fuerza es normal que el puro de cola se desprenda del resto del fuselaje, partiendo el helicóptero en dos. Una vez perdida la cola el resto del fuselaje comenzaría a girar por efecto del rotor principal, tan cerca del suelo y a tal velocidad no debieron ser muchas vueltas, si no más bien todo contra el suelo.

    Hay que recordar que en aquel momento del accidente los informes de inteligencia, no del CNI, si no de la inteligencia de la.mision en Afganistán, habían hablado de la posible existencia de misiles tierra-aire en manos de los talibanes. Por ese motivo, la seguridad táctica del helicóptero lleva a realizar un tipo vuelo rasante a altas velocidades y bajas alturas, evitando así dar tiempo al tirador del misil a localizar y apuntar al helicóptero.

    Espero haber aportado algo nuevo al tema, y aclarado algunos detalles que se están usando políticamente, y no para honrar a nuestros caídos.

    Un saludo.

    • Gracias por todos los datos que aportas, Antonio. Si todos fuesen verdad, cosa que no dudo en ningún momento puesto que tienen el 100% de lógica, no habría que esconder pruebas, destruirlas antes de tiempo y dar falsas explicaciones. Los informes SÍ eran del CNI, además de la inteligencia militar de la misión en la zona. Imagino que estarás relacionado con el tema, yo tengo canales de información que también para poder dar ciertos datos en este artículo. Muchísimas gracias por tu opinión. Y termino recordando que no se usa ningún dato políticamente en este artículo. Solo se cuenta la verdad de los hechos. Gracias.

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