El viaje en el tiempo del vuelo Aviaco 502

Uno de los casos más sorprendentes y documentados en los cielos españoles de viajes en el tiempo sucedió en 1978 a bordo de un vuelo de Aviaco, el vuelo 502...

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Bienvenidos a bordo, amigos de Informe Insólito. Hoy os voy a contar uno de los casos más enigmáticos de la historia de la aviación comercial española relacionado con los saltos espacio-temporales.

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Conocemos el viaje espacio-temporal como el significado de un suceso que provoca un salto en el tiempo, algo como una pausa en la que el tiempo parece no avanzar. En muchos casos, estas experiencias en el mundo de la aviación vienen precedidas por extraños fenómenos atmosféricos en los que los pilotos se ven envueltos. Y en España tampoco nos salvamos los pilotos de haber vivido alguna situación así. Uno de los casos más sorprendentes y documentados en los cielos españoles sucedió en 1978.

Todo ocurrió un 31 de Enero de 1978, sobre los cielos grises y nublados del País Vasco. El Vuelo 502 de la compañía aérea española Aviaco (Antigua Aviación y Comercio) lo realizaba un avión del tipo Caravelle 10R. El Comandante del vuelo era Carlos García Bermúdez, cubría la ruta entre Manises (Valencia) y Sondika (Bilbao). Cuando el avión se aproximaba al aeropuerto de Sondika, un espeso y opaco manto de nubes se situó a 1 Km de altura. En esos momentos detienen el descenso a 12.000 pies porque les informan desde Sondika que el aeropuerto está bajo mínimos y que no pueden aterrizar.

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Desde Bilbao se les autorizó a desviarse y dirigirse hacia el aeropuerto de Santander, a unos 100 Km, pues contaba con unas condiciones meteorológicas mucho más propicias para el aterrizaje aquel día. El Comandante Bermúdez modificó la trayectoria del avión y puso rumbo hacia Santander. El trayecto era de unos 15 minutos para luego tomar tierra en Santander. Pero en ese momento, algo anormal apareció enfrente del avión.

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El Vuelo 502 de la compañía aérea española Aviaco (Antigua Aviación y Comercio) lo realizaba un avión del tipo Caravelle 10R.

Como no tenían visibilidad, volaban en IFR entre nubes, es decir con reglas de vuelo instrumental. La tripulación del Aviaco pudo observar como una enorme nube se formaba de la nada delante del avión, era del tipo lenticular (suelen estar asociadas a turbulencias), compacta, enorme y tan brillante que tanto el Comandante como el Primer Oficial o copiloto tuvieron que ponerse las gafas de sol para poder ver con normalidad.

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Atravesaron el interior de la nube a 22 millas del aeropuerto de Bilbao y, en pocos segundos, todo el instrumental electrónico de vuelo del avión sencillamente se volvió loco. Las comunicaciones de radio de alta frecuencia VHF con tierra y con los controladores se perdieron por completo y los esfuerzos del copiloto y del operador de radio para contactar con los aeropuertos de Bilbao o de Santander fueron totalmente en vano. El horizonte artificial del avión por el que sabemos si entre nubes volamos o no rectos y nivelados, empezó a marcar que la aeronave volaba invertida al revés, además de marcar un rumbo totalmente opuesto a la ruta que deberían de llevar hacia el Aeropuerto de Santander.

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El día del incidente, el aeropuerto de Bilbao estaba completamente inoperativo meteorológicamente hablando.

Ellos llevaban rumbo Oeste hacia Santander, dato que marcaba correctamente el instrumental del avión antes de introducirse en vuelo en esa extraña nube, pero comprobaron que no avanzaban en vuelo porque el medidor de distancia de millas náuticas (DME), en el plazo que duró el extraño fenómeno en torno a los 6 ó 7 minutos, o marcaba la posición exacta de la aeronave donde estuvo situada antes de entrar en la  sospechosa nube o durante unos instantes incluso llegó a marcar como las millas en vez de decrecer, crecían, es decir, que volaban hacia atrás. Sencillamente y comprobando instrumentos, ellos volaban pero no avanzaban.

Todas las brújulas electrónicas y tradicionales de la aeronave dejaron de funcionar al mismo tiempo. Comenzaron a comportarse de manera anómala girando como locas sin parar. Durante casi 7 minutos, la situación se volvió más que angustiosa para el comandante Bermúdez que, con más de 11.500 horas de vuelo de experiencia en vuelos comerciales, jamás se había visto envuelto en una situación semejante y parecida donde semejaba que el avión había perdido completamente el rumbo y la posición sin saber por qué causa había sucedido.

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Durante casi 7 minutos, la situación se volvió más que angustiosa para el comandante Bermúdez que, con más de 11.500 horas de vuelo de experiencia en vuelos comerciales.

Al salir de la nube, todo volvió de repente a la normalidad, todo el instrumental de la cabina de vuelo retornó a sus parámetros normales, a excepción del contador DME de millas que, sorprendentemente, marcaba la misma distancia recorrida que en el mismo momento en el que se introdujeron en la nube, como si en aquellos 7 minutos el avión no hubiese recorrido ni un solo metro de distancia. No habían avanzado ni una sola milla náutica de vuelo.

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Ellos llevaban rumbo Oeste hacia Santander, tras comprobar que no avanzaban en vuelo al ver el medidor de distancia de millas náuticas (DME).

El Vuelo 502 de Aviaco aterrizó minutos después sin ningún problema en el Aeropuerto de Santander y allí la tripulación dio parte de lo ocurrido y se abrió un expediente del suceso vivido. Ya en su destino y en tierra en Cantabria, descubrieron que el último tramo del trayecto, desde Bilbao a Santander, había durado 32 minutos, 17 minutos más de vuelo de lo que debía de haber tardado el avión en recorrer esa distancia, prácticamente doblándola. Nunca supieron ni pudieron explicar donde había estado la aeronave durante esos 17 minutos restantes. El Comandante pensó que aquella nube los había tragado en una especie de grieta o puerta espacio-temporal en la que el tiempo se había ralentizado e incluso detenido de algún modo totalmente inexplicable.

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Descubrieron que el último tramo del trayecto, desde Bilbao a Santander, había durado 32 minutos, 17 minutos más de vuelo de lo que debía de haber tardado el avión en recorrer esa distancia.

Se estudió el caso minuciosamente por expertos y las posibilidades de que hubieran quedado atrapados en algún tipo de carga de electricidad estática, pero cualquier explicación razonable quedó descartada por todos los profesionales y expertos que estudiaron el incidente. El caso ha pasado a la historia como una de las anomalías más sorprendentes en vuelo a las que se han enfrentado los pilotos españoles a lo largo de su historia en este país y en nuestros cielos. 3 décadas después, el expediente sigue abierto ya que nunca ha sido resuelto finalmente con ninguna conclusión lógica ni ninguna causa demostrada.

Podéis escuchar mi intervención en Radio Nacional de España sobre este tema, en el programa de Espacio en Blanco en http://www.rtve.es/alacarta/audios/espacio-en-blanco/espacio-blanco-2h-220215/3008644/ y también descargarlo de la web de IVOOX en http://www.ivoox.com/eeb-2a-hora-22-02-15-los-audios-mp3_rf_4117315_1.html o en Youtube en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=vwww1KRPCog&feature=youtu.be

Espero que este Expediente X en toda regla vivido en nuestra aviación comercial os haya dejado totalmente boquiabiertos. Me despido hasta el próximo enigma…autorizado salida, potencia de despegue, nos vamos amigos de Informe Insólito…!!

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Iván Castro Palacios
Piloto comercial, instructor de Auxiliares de Vuelo y Piloto de Drones - RPAS e investigador de misterios aeronáuticos. Colaborador de Espacio en Blanco en RNE, de RTV Onda Azul de Málaga, de PTV Málaga Televisión, de La Noche de Andrómeda en LNDA Radio, de Otros Mundos con Javier Belmar, de Ya Te Vale FM, de Informe Enigma con Jorge Ríos, de Días Extraños con Santiago Camacho y de Misterio en Red con Esteban Palomo. Contacto: ivancpmisterio@yahoo.es

2 Comentarios

  1. No estoy seguro de que en el 78 la caja negra del avión grabara las conversaciones de cabina, pero si así fuera, comparar la duración de la grabación en cabina con el tiempo de vuelo real, es decir, el tiempo que tardaron entre origen y desitino medido en tierra, habría aportado información interesante sobre lo que ocurrió. ¿Se hizo algo así? ¿Sería factible recuperar la información de aquella caja negra ahora?
    Un saludo.

    • Los primeros registradores de vuelo, que ahora como bien dices llamamos cajas negras, se empezaron a usar a finales de los años 50. Como todos sabéis se les llamó cajas negras hasta la actualidad, que todavía hoy así las denominamos. incluso después de que se pintasen de color naranja para facilitar su localización tras un accidente. Así que en 1978, efectivamente el avión portaba ya caja negra de grabación de audio y de datos de vuelo. Los registros de un accidente aéreo no se guardan durante decenas de años pero quizá todavía estén conservados dentro de algún departamento de Aviación Civil en España. Gracias por leernos, Eneko.

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