¿Por qué vemos a los fantasmas?

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Una de las grandes verdades innegables del ser humano, es que nos encontramos en un mar de búsqueda constante, por ese afán de conocer la respuesta a todo lo que nos rodea. Pero la realidad es que por más que rememos en ese océano que es el desconocimiento, más y más incógnitas encontramos. Y si bien es cierto que nos toparemos con miles de estas a lo largo de nuestra vida, una en particular nos preocupa por encima de las demás desde que tenemos uso del conocimiento y la razón, y es la muerte.

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¿Por qué vemos a los fantasmas?

Allan Kardec
En 1857 el pedagogo francés Hippolyte León Denizard Rivail conocido con el seudónimo Allan Kardec saco al mercado El libro de los espíritus, volumen que le otorgo el título del padre del espiritismo moderno. Según Kardec y sus miles de fieles, tras la muerte de muestre cuerpo físico nuestra alma sobrevive a él y asciende a nivel superior de existencia. Aunque los “espíritus” “fantasmas” suelen permanecer ocultos a los vivos, estos pueden entrar en contacto con nuestro mundo de distintas maneras.

El espiritismo fue popularmente conocido en la segunda mitad del siglo XIX, entre todas las clases sociales de la época gracias a las sesiones que impartían las conocidas “médiums”. Ya en el siglo XX después de que se destaparan varios fraudes como el de las hermanas Fox (consideras las fundadoras del espiritismo en Estados Unidos), la creencia en fantasmas sufrió un gran declive. Pero, por extraño que parezca, a día de hoy la mayoría de la población sigue creyendo en que los fantasmas son reales y conviven con nosotros.

Las Hermanas Fox

¿Qué es un fantasma?

Uno de los aspectos más interesantes de esta gran incógnita son los que implican los fenómenos de fantasmogénesis y de espectrogénesis, ya que estos abren una puerta a la trascendencia del ser humano y a la continuidad de su existencia después de la muerte.

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Fue G. N. M. Tyrrell

Fue G. N. M. Tyrrell, autor de un clásico libro sobre el tema Apparitions(Apariciones), publicado en 1943, quién identificaba en su obra cuatro grupos principales sobre la base de la conducta adoptada por estas presuntas entidades, en función del motivo que los retenía o los hacía aparecer en nuestro mundo. Estas pautas se podrían definir como: Proyecciones del propio individuo, alucinaciones, apariciones inteligentes o residuales.

Pero antes de saber por qué se manifiestan este tipo de entidades, necesariamente tenemos que diferenciar la imagen del espectro y el fantasma. Desde un punto de vista descriptivo parecen lo mismo, pero muestran una conducta y patrón totalmente diferentes. La explicación más precisa la encontramos en una publicación de la revista Enigmas, titulada “FANTASMAS: Una puerta hacia el más allá” donde el autor, el reconocido parapsicólogo y presidente del S.EI.P Pedro Amorós, resaltaba las diferencias entre estas dos apariciones:

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Nos referimos al fantasma cuando hacemos alusión a una aparición etérea, lumínica, evanescente y que por lo general interactúa de una forma directa con los testigos o bien desarrolla una situación actual, normal  y en tiempo real. El espectro, a pesar de estar catalogado como un fantasma, tendría una a-temporalidad, es decir, repetiría una y otra vez los mismos pasos y realizaría las mismas acciones supuestamente hasta que una acción inacabada que fuera lo que le hubiese retenido en este mundo, se terminase. Realizaría acciones repetitivas en el tiempo y en términos generales no interactuaría con los testigos. Los espectros supuestamente podrían realizar acciones con objetos como por ejemplo abrir y cerrar puertas, pero dada su inconsistencia física, consideramos que los objetos con los que se relacionase, también pertenecerían a su propio plano existencial y temporal de forma que, si el espectro abre una puerta, la puerta parecerá abrirse incluso produciendo el sonido de la apertura, pero en la realidad física, la puerta permanece estática.

Pedro Amorós

Otra característica del espectro en diferencia de la aparición fantasmal, sería que la manifestación visual no tendría una característica luminosa evanescente y espúrea, sino que los matices tanto de color como de textura parecerían situaciones de imágenes reales.

 


¿Por qué se ha aparecen los fantasmas?

Lo habitual es que los espíritus se presenten ante un solo individuo, pero existen casos en los que varias personas observan a la vez un mismo espectro. ¿Cómo se explican estos sorprendentes casos? ¿Estamos ante alguna clase de alucinaciones? Cabe destacar que el propio matemático, físico, ingeniero de radio, y parapsicólogo G. N. Tyrrell, cuestionó la teoría telepática debido a la elevada cifra de casos percibidos colectiva-mente. El mismo recopiló alrededor de 130 casos colectivos y sabía que eran muchos más. ¿Entonces ante que nos encontramos? ¿Una creación de la mente del individuo protagonista y capaz de contagiar a otras personas de su particular visión? ¿o de una realidad inherente?

Fantasma captado por las cámaras de vídeo-grabación en las puertas de un Castillo en Inglaterra

En la revista Muy interesante se publicaba una revisión publicada a finales de 2013 en el International Journal of Pharmaceutical & Biological Archives en donde B.R. Kartheek y sus colaboradores intentaban zanjar por completo el tema de los fantasmas, argumentado que:

la presencia de este tipo de fenómenos tendría una base neural, concretamente se relaciona con la atrofia de áreas cerebrales que se dedican a la percepción visual, como son las áreas parietales. Existen muchas y distintas enfermedades en las que aparecen alucinaciones visuales, como por ejemplo la esquizofrenia, el Parkinson o el alzheimer entre las más conocidas, aunque también en otras como la enfermedad de Creutzfeldt Jacob (la enfermedad conocida como ‘de las vacas locas’) o la demencia por cuerpos de Lewy.

Cerebro de un paciente con Alzheimer

Pero si todo es debido a un fallo de nuestro cerebro, cómo explicar esas apariciones captadas por nuestros equipos de vídeo grabación; etéreas, sin una forma definida en muchas ocasiones, prácticamente transparentes, que poseen luz propia y que son capaces de iluminar objetos cercanos al lugar de aparición, incluso después de desvanecerse y ¿sin que nadie “vivo” se encuentre en el lugar en el momento de la manifestación?

Sin entrar en más detalles de qué opinión tiene cada cara de la moneda y centrándonos en los motivos de las apariciones fantasmales, de una forma objetiva, observable y física, vamos a plantear una serie de hechos/hipótesis a tener en cuenta y siempre tomando como base el libro Apariciones de 1943 citado anteriormente, por el cual estas entidades venidas del más allá se tornarían visibles en nuestro plano terrenal:

  1. Por un hecho o circunstancia: Una muerte repentina, traumática y de la que quizás no fue consciente sería un ejemplo de la visión de un fantasma, que se aparece en un mismo lugar, en fechas concretas y que estas coincidirían con su trágico final. Normalmente en este caso estaríamos ante una presencia residual.
  2. Por estar atado a una edificación o un lugar: No olvidemos que el ser humano es un ser material por naturaleza. De este modo en muchas ocasiones a la hora de partir no somos capaces de dejar lo material atrás y continuar avanzando. La aparición de un fantasma en una edificación o un lugar, normalmente sería identificada con alguien que un momento determinado de la historia vivió o tuvo un vínculo emocional con aquel sitio y no quiere desprenderse de él, por miedo a que otros invadan lo que él considera “su casa”.
  3. Por estar atado a una persona, animal u objeto: Del mismo modo que en el apartado anterior, en muchas ocasiones las apariciones fantasmales corresponden a ojos del testigo con alguien de su círculo cercano. En ciertas circunstancias estas entidades no pueden avanzar por que creen que los que se quedan aquí no pueden salir adelante sin ellos o porque quieren seguir cuidando de algún objeto al que estaban muy unidos.
  4. Proyecciones del propio individuo: Superar la pérdida de alguien que permaneció durante un largo trayecto de nuestra vida junto a nosotros nunca es fácil, por ese motivo, cuando nos dejan y se manifiesta en nosotros el anhelo de su recuerdo, nuestro subconsciente es capaz de proyectar hacía el exterior imágenes que identificamos perfectamente como siluetas o figuras que nos recuerdan en apariencia a esa persona que se marchó hacía el más allá. Aquí por lo general se sucede en días cercanos a la muerte de esta persona, cuando el sujeto en cuestión aún se encuentra en tiempo de duelo.

En este punto de nuevo nos encontramos con otra explicación “supuestamente” científica. En un artículo publicado en Emol.Noticias detallaron las palabras de un físico de la Universidad de Manchester e investigador en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) en el CERN, Brian Cox, que en medio de una conversación sostenida en una entrevista en el programa radiofónico “The Infinite Monkey Cage” emitido por la señal británica BBC Radio Four, decidió poner punto y final a la discusión de si existen o no existen los fantasmas. Según las propias palabras del físico:

No estamos aquí para debatir la existencia de fantasmas, porque no existen”, manifestó a otro participante del espacio, el reconocido astro-físico y presentador del programa de televisión “Cosmos”, Neil deGrasse Tyson. Según Cox, los experimentos realizados con el Gran Colisionador de Hadrones son clave para poner fin a las especulaciones de este tipo de “presencias””si queremos detallar algún tipo de patrón que lleva información sobre nuestras células vivas que sea capaz de persistir (después de la muerte), entonces debemos especificar detalladamente qué tipo de medio es capaz de llevar este patrón y cómo interactúa con las partículas de materia que están fuera de nuestros cuerpos, en otras palabras, tenemos que inventar una extensión del modelo estándar de la física de partículas, que ha escapado de las detecciones realizadas en el Gran Colisionador de Hadrones y eso es casi inconcebible”. Para aclarar, el presentador del programa fue quien le preguntó: “Si entiendo lo que estás diciendo, ¿acabas de afirmar que el CERN, el Centro Europeo para la Investigación Nuclear, ¿ha refutado la existencia de fantasmas?”, a lo que Brian Cox sólo respondió: “sí”

El Gran Colisionador de Hadrones (LHC)

La certeza del científico proviene desde la premisa de que “si es que existe algún tipo de sustancia que maneja nuestros cuerpos, que hace que nuestros brazos y piernas se muevan, entonces tiene que interaccionar con las partículas fuera de las que nuestro cuerpo produce”. Pero quizás este físico se equivoque.

¿Por qué lo invisible se hace visible?

Después de una conversación mantenida con el parapsicólogo Pedro Amorós, quién ya hemos citado anteriormente, sobre el motivo de porque nuestros detectores de campos electromagnéticos se alteran cuando “supuestamente” entablamos conexión o contacto de algún modo con una entidad que en su momento habitó en nuestro plano terrenal, este me habló de una multitudinaria conferencia que ofreció en Magic Internacional y que tenía como título la “Luz de los Fantasmas”. En ella lanzaba la hipótesis de cómo estas entidades invisibles se hacían visibles gracias a algo parecido como “El Fuego de San Telmo”

Imagen del fuego de San Telmo en los mástiles de un barco

(El fuego de San Telmo tiene su origen en la electricidad estática de la atmósfera y podríamos definirlo como una descarga luminiscente o resplandor luminoso semejante a pequeñas chispas que saltan de los objetos metálicos y punzantes durante una tormenta intensa, como es el caso de los Piolets de los alpinistas. Los objetos puntiagudos o buenos conductores de la electricidad empiezan a desprender pequeños chasquidos o llamaradas por la ionización del aire dentro del campo eléctrico que originan estas tormentas, incluso antes de que lleguen a donde se encuentra el individuo portador de dicho objeto. El aire ionizado desprende esa luz entre azulada y violeta característica del fenómeno)

“La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma”

Estamos viviendo una época de aprendizaje a nivel del conocimiento de lo que realmente somos. Desde hace unos 200 años, los físicos cuánticos ya nos indicaban que Las cosas no sólo son lo que parecen, o no siempre son como parecen y poco a poco de alguna manera vamos vislumbrando que la realidad va mucho más allá de lo que podemos percibir a través de los sentidos. Por este motivo Fantasmas, apariciones, espiritismo o tablas de Ouija son temas fascinantes que al parecer cautivan a mucha gente porque parecen ofrecer una visión de un mundo desconocido que se encuentra más allá de los límites de nuestra existencia física, aunque para muchos, como hemos leído líneas más arriba, tan solo son fallos de nuestro organismo o malas interpretaciones de algo que es completamente físico.

Sin embargo, partiendo de su propia admisión, cuando una persona en si misma no es el testigo directo ni presencial de dicha manifestación, si no, cámaras de vigilancia u aparatos de vídeo grabación que no necesitan de una interacción humana en ese preciso momento, todo lo anteriormente citado deja de tener sentido y cobran fuerza las conclusiones a las que hemos llegado los muchos que abordamos estos temas desde perspectivas no científicas propiamente dichas.

Fantasma de un soldado en un campo de batalla
Antoine-Laurent Lavoisier

Por lo tanto la explicación que podemos dar sin perder de vista un principio Universal: La ley que causó una de las mayores revoluciones de la química y que fue descubierta en el siglo XVIII por Antoine-Laurent Lavoisier:“La materia no se crea ni se destruye solo se transforma”, en referencia a cómo estas entidades cambian su estado de incorpóreo a corpóreo en un instante y manteniendo el desconocimiento de por que les lleva a hacerlo, al mismo tiempo que modifican el ambiente que rodea dicha manifestación, en cuanto a sensaciones, olores, alteraciones en aparatos electrónicos y temperatura, de una forma mesurable en equipos dispuestos para tal fin y cogiendo como guía el fenómeno conocido como fuego de San Telmo, es la siguiente: El fantasma al atravesar la barrera de su mundo al nuestro entra dentro de nuestro campo energético produciéndose una diferencia potencial, sobre todo por el cambio de estado de la materia en cuanto a moléculas, átomos e iones mediante la modificación de su temperatura o presión. Como resultado provocan una ruptura dieléctrica del aire y la posterior ionización del ambiente, creando un plasma luminiscente de un blanco azulado a su alrededor.

Recreación del plasma azulado de los Fantasmas

 

Por: Jorge Ríos

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Jorge Rios Corral
Investigador y divulgador de la temática paranormal. Es director y presentador en Informe Enigma y Enigma en la Onda en Onda Cero Menorca. Colaborador independiente en varios medios de comunicación como el último Peldaño o Rne Barcelona, en Cataluña Territori Magic. Articulista en la revista Mundo Misterioso y Delegado de la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas (SEIP) en Gerona y así como coordinador de TCI España en Cataluña. Contacto: enigma-rpa@hotmail.com

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